7 – SE CHOVE QUE CHOVA

Edición 2025 – Parcela 7

El proyecto «¡Se chove, que chova!» propone un jardín en Allariz, Galicia, diseñado para gestionar el agua de manera sostenible en un contexto de cambio climático. El jardín busca ejemplificar cómo los jardines gallegos pueden adaptarse a la intensificación de las lluvias y las sequías.

El diseño incluye tres sistemas de captación de agua: jardines de lluvia, canalones y bebederos. Los jardines de lluvia retienen temporalmente el agua en depresiones para filtrarla hacia el subsuelo. Los canalones recogen el agua de lluvia en depósitos para su reutilización, además de crear una experiencia sonora para los visitantes. Los bebederos, pequeños cuencos, capturan el agua y reflejan la vegetación.

El jardín también cuenta con un anillo exterior de vegetación autóctona, una zona estancial central con una pérgola y bancos, y un pavimento permeable. La selección de las plantas se basa en su adaptación al clima gallego, su contribución al ecosistema y su valor estético. Las especies están distribuidas según sus necesidades de luz solar, incluyendo plantas para zonas húmedas, espacios perimetrales, áreas sombreadas y puntos focales.

El jardín busca ser un espacio de disfrute, resiliente y sostenible, que combine funcionalidad y belleza.

uno+uno: Isotta Cortesi e Gisela Bartoloni

EQUIPO:
ISABEL GUITIÉRREZ GARCÍA / MÓNICA ALONSO MARTÍNEZ-LAYA / LUCÍA GONZÁLEZ GARRIDO

PROCEDENCIA:
Madrid


Nuestro proyecto «¡Se chove, que chova!» surge como una respuesta creativa y sostenible al desafío del cambio climático en Galicia.

Más allá de ser un espacio visualmente atractivo, buscamos que el jardín sea un lugar de encuentro, disfrute y conexión con la naturaleza. La elección de plantas autóctonas no solo aporta una variedad de colores y aromas, sino que también fomenta la biodiversidad, creando un ambiente dinámico y sensorial. El agua, elemento clave en este diseño, no solo permite una gestión eficiente de los recursos hídricos, sino que también genera sonidos relajantes que enriquecen la experiencia. La pérgola central y los bancos invitan al descanso y a la contemplación, haciendo del jardín un espacio acogedor para todas las personas.

Con este proyecto queremos demostrar que es posible crear jardines hermosos y funcionales que, además, respondan a los retos climáticos, ofreciendo una experiencia integral y sostenible.